Suenan las teclas rotas de un piano
El dinero, aleluya, nos salvará hermano
Devoramos a la madre tierra
Y no es la única mujer en guerra
Arranquemos nuestras alas
(Caníbales gloriosos)
Quemémoslas para forjar cadenas
(Ídolos ostentosos)
Atemos a los que huyen de las balas
(¿Cuánto tarda el cianuro en hacer efecto?)
Recuerden resintonizar las antenas
(¿Me perdí la ejecución en directo?)
Mastícame y escúpeme como si fueras el estado
Este poema es mierda e ideología
Los dientes contra la acera, joder, me pone el libre mercado
¿Podría Endesa convertir mi cadáver en energía?
Mi tetrabrick aún sabe a dinosaurio
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