Cristales rotos resumían mi final
Caía en picado mientras mi corbata danzaba
En mi oficina todo el mundo me envidiaba
No sirvió de nada, cuando salté contra el cristal.
El tiburón mas feroz de la pecera
El cadáver de una rata en la acera
Un emperador en pelotas
En su reino de putos idiotas
Un fantoche en alquitrán vestido
El maestro de maniquíes vacíos
El artesano de autómatas impíos
El pastor por los becerros elegido
Yo era la sonrisa blanca que apuñalaba
Yo era el que con el dinero de tu educación se emborrachaba
Yo, gilipollas y cretino
Ladrón, payaso y ladino
Nada de eso sirvió cuando mi cadáver golpeo el suelo
Nada de eso sirvió porque ya estaba muerto
Y si os sirve de consuelo
En el país de los ciegos yo fui el tuerto
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